Percentage of currently married women who usually make a decision about their own health care either by themselves or jointly with their husbands (HIV-O11)
The ability to make decisions about their own life is important to women’s empowerment. After marriage, gender restrictions and social norms (including limited mobility and decision making), in addition to an unsupportive environment for young women’s reproductive health, may prevent women from accessing RH care and family planning services. Gender inequality is often cited as a barrier to improving maternal health, and several studies have found that women's autonomy is associated with lower fertility and greater contraceptive use (Gage 1995; Morgan and Niraula 1995; Govindasamy and Malhotra 1996), especially in marriage. These results suggest that women who enjoy greater mobility, decision making power, and control over resources are better able to allocate resources to benefit their children, to make use of health-care and family planning services, and to engage in healthier practices in general.
This indicator of women’s roles in decision-making about their own health care helps to evaluate women’s control over their lives and environment. Further, since it measures decisionmaking about health, it provides direct insight into women’s ability to access healthcare, potentially including care of HIV related needs.
Number of currently-married women who usually make a decision about own health care either by themselves or jointly with their husbands
Number of currently-married women surveyed
The indicator has been measured using a standard question since late 1990s. The question used is easy to implement and understand. Use of standardized data collection and analysis methods, which allow for cross-country comparisons, enhance the usefulness of the indicator for measuring variations across countries and changes over time.
This indicator assesses progress in changing gender norms about women’s roles, and provides an indication of the level of gender equality. This means that an increase in women’s direct participation in decisions about their own health care is reflective of a decline in gender inequality—which is one of the structural factors driving the HIV epidemic. Due to the fact that this indicator monitors change in norms, it can be expected to change only slowly over time, and would not be directly linked to level of programming. It should be analyzed together with other indicators looking at changes in unequal gender norms, gender relations at the household and community level, women’s legal and customary rights, gender inequalities in access to health care, education, and economic and social resources, and male involvement in reproductive and child health.
This indicator is based on a question put to respondents in a survey, which means it is self- reported. Further, since the question is asked only to currently married women, it is more directly a manifestation of norms within marriage; however, such norms are likely to be reflective of gender inequality in the society as a whole.
Porcentaje de profesionales del sexo al que le han llegado programas de prevención
Los logros realizados respecto a la implementación de elementos básicos de programas de prevención del VIH dirigidos a los profesionales del sexo .
A menudo es difícil llegar a los profesionales del sexo con programas de prevención del VIH. Sin embargo, para prevenir la propagación del VIH y del sida en este grupo y en la población general es importante que dispongan de acceso a estos servicios.
Nota: los países con epidemia generalizada también podrían tener una sub-epidemia concentrada en una o más poblaciones clave de mayor riesgo. En tal caso, sería útil calcular e informar sobre este indicador en relación con estas poblaciones.
Número de profesionales del sexo que respondieron “sí” a las dos preguntas.
Número total de profesionales del sexo entrevistados.
El acceso a los profesionales del sexo y/o la realización de encuestas entre ellos pueden resultar difíciles. Por consiguiente, los datos obtenidos podrían no basarse en una muestra nacional representativa de los profesionales del sexo encuestados. Si preocupa que los datos no se basen en una muestra representativa, esa preocupación deberá reflejarse en la interpretación de los datos de la encuesta. Cuando haya fuentes de datos diversas, debe emplearse la mejor estimación disponible. La información sobre el tamaño de la muestra, la calidad y fiabilidad de los datos y cualquier otro problema relacionado deben incluirse en el informe que se presente con este indicador.
La inclusión de estos indicadores a efectos informativos no debe interpretarse como que dichos servicios por sí solos bastan para los programas de prevención del VIH destinados a esas poblaciones. El conjunto de intervenciones clave antes descrito debe formar parte de un programa integral de prevención del VIH, que también incluya elementos tales como la difusión de mensajes de prevención del VIH (p. ej., a través de programas de divulgación y de la educación entre pares), tratamiento de enfermedades de transmisión sexual, y otros.
Para obtener más información sobre los elementos de programas integrales de prevención del VIH dirigidos a los profesionales del sexo, consúltese Directrices prácticas para intensificar la prevención del VIH: hacia el acceso universal.
Este indicador pregunta sobre los servicios a los que se obtuvo acceso durante los últimos 12 meses. Si tiene datos disponibles sobre otro período, como los últimos 3 o 6 meses o los últimos 30 días, incluya estos datos adicionales en la sección de comentarios de la herramienta de notificación.
Para maximizar la utilidad de estos datos, se recomienda que la muestra utilizada para el cálculo de este indicador se use para el cálculo de los demás indicadores relacionados con estas poblaciones.
Además de los datos que se han pedido anteriormente, notifique los datos del programa, si están disponibles para este indicador, usando el cuadro de texto que figura en la plataforma de presentación de informes en línea.
Porcentaje de profesionales del sexo que se sometió a la prueba del VIH en los últimos 12 meses y conoce los resultados.
Los progresos realizados en la puesta en práctica del asesoramiento y las pruebas del VIH entre los profesionales del sexo.
Es importante que las personas conozcan su estado serológico con respecto al VIH tanto para protegerse a sí mismas como para evitar infectar a los demás. El conocimiento del propio estado serológico también es un factor fundamental en la decisión de buscar tratamiento.
Nota: los países con epidemia generalizada también podrían tener una subepidemia concentrada en una o más poblaciones clave de mayor riesgo. En tal caso, sería útil calcular e informar sobre este indicador en relación con estas poblaciones.
Número de profesionales del sexo que se han sometido a la prueba del VIH en los últimos doce meses y que conocen los resultados.
Número de profesionales del sexo incluidos en la muestra.
Puntos fuertes y puntos débiles
El acceso a los profesionales del sexo y/o la realización de encuestas entre ellos pueden resultar difíciles. Por consiguiente, los datos obtenidos podrían no basarse en una muestra nacional representativa de los profesionales del sexo encuestados. Si preocupa que los datos no se basen en una muestra representativa, esa preocupación deberá reflejarse en la interpretación de los datos de la encuesta. Cuando haya fuentes de datos diversas, debe emplearse la mejor estimación disponible. La información sobre el tamaño de la muestra, la calidad y fiabilidad de los datos y cualquier otro problema relacionado deben incluirse en el informe que se presente con este indicador.
Las labores de seguimiento de los profesionales del sexo para medir los progresos realizados pueden ser una tarea difícil dado que este grupo está en constante movimiento y es difícil llegar a él, pues muchos grupos son poblaciones escondidas. Así, la información sobre la naturaleza de la muestra entrevistada debería figurar en el informe descriptivo para facilitar la interpretación y el análisis del mismo en el futuro.
Para maximizar la utilidad de estos datos, se recomienda que la muestra utilizada para el cálculo de este indicador se use para el cálculo de los demás indicadores relacionados con estas poblaciones.
Porcentaje de profesionales del sexo que vive con el VIH
Los progresos logrados en la reducción de la prevalencia del VIH entre los profesionales del sexo.
Los profesionales del sexo suelen tener mayor prevalencia del VIH que la población general tanto en epidemias concentradas como generalizadas. En muchos casos, la prevalencia entre este grupo puede ser más del doble de la prevalencia entre la población general. La reducción de la prevalencia entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres es una medida fundamental dentro de la respuesta nacional al VIH.
Los países con epidemia generalizada también podrían tener una sub-epidemia concentrada en los profesionales del sexo. En tal caso, sería útil calcular e informar sobre este indicador en relación con estas poblaciones.
Número de trabajadores sexuales cuyo resultado en la prueba del VIH fue positivo
Número de trabajadores sexuales que se sometieron a la prueba del VIH.
En teoría, la mejor forma de evaluar los progresos realizados para reducir la incidencia de las nuevas infecciones es vigilar los cambios de incidencia en el transcurso del tiempo. Sin embargo, en la práctica, son los datos de prevalencia, más que los de incidencia, los que están disponibles. Al analizar los datos de prevalencia de los profesionales del sexo para la evaluación del impacto del programa de prevención, sería deseable no limitarse al análisis de los jóvenes sino informar sobre aquellas personas con nuevos comportamientos que les hacen correr riesgo de infectarse (p. ej., restringir el análisis a las personas que practican el comercio sexual desde hace menos de un año). Este tipo de análisis restringido tendrá también la ventaja de no verse afectado por el efecto de la terapia antirretroviral en la creciente supervivencia y, por lo tanto, en la creciente prevalencia.
Si hay estimaciones de la prevalencia desglosadas según el tiempo que se haya practicado el comercio sexual (más de un año o menos de un año), se recomienda encarecidamente a los países que notifiquen tal desglose en su informe nacional sobre los progresos realizados, y que utilicen el apartado de comentarios de la herramienta de notificación para presentar las estimaciones desglosadas de este indicador.
Debido a las dificultades que plantea el acceso a los profesionales del sexo, es probable que los sesgos en los datos de serovigilancia sean mucho más significativos que los datos de una población más generalizada, como las mujeres que acuden a dispensarios de atención prenatal. Si existen dudas acerca de los datos, estas dudas deberán reflejarse en la interpretación.
Para la interpretación de este indicador resulta esencial una comprensión de cómo se relaciona la población de la muestra con cualquier población mayor que presente comportamientos de riesgo similares. El periodo durante el cual las personas han pertenecido a una población más expuesta se relaciona más estrechamente que la edad con el riesgo de contraer el VIH. Por tanto, es aconsejable no limitar el análisis a los jóvenes, sino también informar sobre otros grupos de edad. Las tendencias en la prevalencia del VIH en los profesionales del sexo de la capital son una indicación útil del desempeño del programa de prevención del VIH en esa ciudad. Sin embargo, no serán representativas de la situación del país en su totalidad.
La adición de nuevos centros centinela aumentará la representatividad de las muestras y, por lo tanto, producirá una estimación puntual más sólida de la prevalencia del VIH. Sin embargo, la incorporación de nuevos centros centinela reduce la posibilidad de comparación entre valores. Por esto, al momento de realizar los análisis de tendencias, es importante excluir los nuevos centros del cálculo de este indicador.
Porcentaje de embarazadas seropositivas que reciben medicamentos antirretrovirales para reducir el riesgo de la transmisión maternoinfantil
Los progresos logrados en la prevención de la transmisión maternoinfantil mediante el suministro de medicamentos antirretrovirales. Este es uno de los cuatro métodos principales de prevención de la transmisión maternoinfantil, junto con la prevención primaria del VIH entre las mujeres de edad fértil, la prevención de los embarazos no deseados entre las mujeres que viven con el VIH y el tratamiento, la atención y el apoyo apropiados para las madres que viven con el VIH.
Este indicador permite que los países vigilen la cobertura del suministro de fármacos antirretrovirales a las embarazadas seropositivas para reducir el riesgo de la transmisión del VIH a los lactantes. Si se desglosa, este indicador muestra un mayor acceso a los regímenes de fármacos antirretrovirales más efectivos para la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH en los países que están ampliando nuevas categorías de regímenes.
Dado que el indicador mide el número de medicamentos antirretrovirales distribuidos y no los consumidos, en muchos casos no es posible determinar la adherencia al régimen. Este indicador no captura la fase final o el régimen post-parto que previene la transmisión durante el periodo de lactancia y reduce la resistencia de la madre a la nevirapina, aunque la OMS recomienda que esta fase final sea una medida estándar de atención para la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH. Puesto que no se recoge esta fase final, los regímenes que se muestran a continuación no se definen como “Opción A” y “Opción B”, como figuran en las directrices de la OMS.
El riesgo de la transmisión maternoinfantil puede reducirse significativamente con enfoques complementarios relacionados con el suministro de fármacos antirretrovirales a la madre (como tratamiento o profilaxis) y profilaxis al lactante, la aplicación de prácticas seguras en el parto y el uso de prácticas más seguras para la alimentación del lactante.
Los datos se emplearán para hacer un seguimiento de los avances hacia los objetivos nacionales e internacionales encaminados a eliminar la transmisión maternoinfantil; para informar sobre políticas y planes estratégicos; para tareas de sensibilización; y para aprovechar recursos para lograr una rápida ampliación.
Número de embarazadas seropositivas que recibió medicamentos antirretrovirales durante los últimos doce meses para reducir el riesgo de transmisión maternoinfantil.
Aclaración sobre el numerador
El numerador debería desglosarse en las cuatro opciones generales12 (las tres primeras son recomendadas) que pueden recibir las embarazadas seropositivas para prevenir la transmisión maternoinfantil:
a) terapia antirretroviral para embarazadas seropositivas que reúnen los criterios necesarios para recibir el
tratamiento
Régimen antirretroviral triple empleado principalmente para mejorar la salud de la madre y también para reprimir totalmente la replicación del virus antes y durante el alumbramiento y el postparto.
Se da como terapia de por vida a la madre, con el beneficio adicional de reducir la transmisión maternoinfantil
durante el embarazo y el periodo postparto.
• AZT + 3TC + NVP o
• AZT + 3TC + EFV o
• TDF + 3TC (o FTC) + NVP o
• TDF + 3TC (o FTC) + EFV
b) Profilaxis antirretroviral triple para la madre;
Régimen antirretroviral triple que se usa para prevenir la transmisión vertical del VIH. Se administra desde la 14ª semana de embarazo, hasta que termina el periodo de lactancia.
• ARV triple (desde la semana 14 hasta el fin del periodo de lactancia**
• AZT + 3TC + LPV-r
• AZT + 3TC + ABC
• AZT + 3TC + EFV
• TDF + 3TC (o FTC) + EFV
**abandonar ARV una semana después de que el niño haya dejado de alimentarse de leche materna
c) AZT para la madre;
AZT se usa en la profilaxis antirretroviral. Se suministra a partir de la 14ª semana de embarazo.
• AZT antes del parto (a partir de la 14a semana de embarazo)
• Dosis única de NVP al comienzo del parto*
• AZT + 3TC durante el parto y el alumbramiento*
• AZT + 3TC durante 7 días después del parto*
*la mono dosis de NVP y AZT-3TC pueden omitirse si la madre recibe > 4 semanas AZT antes del parto
d) monodosis de Nevirapina únicamente (no recomendada, pero debería registrarse hasta que se elimine);
Una única dosis de nevirapina para la madre administrada durante el parto, como tratamiento profiláctico antirretroviral
• Monodosis de nevirapina
Se ha de contar el número de mujeres que recibe un régimen de fármacos antirretrovirales específico.
Número estimado de embarazadas seropositivas en los últimos doce meses.
Aclaración sobre el denominador
Se pueden emplear dos métodos para estimar el denominador:
(a) Un modelo de proyección, como el proporcionado por el programa Spectrum; en este caso, use los datos obtenidos "número de embarazadas que necesitan la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH”; o
(b) multiplicar el número total de mujeres que dio a luz en los últimos doce meses (que puede obtenerse de las estimaciones de nacimientos de la oficina central de estadística, o de estimaciones proporcionadas por la División de Población de la ONU o de sistemas de registros de embarazos con datos completos) por la estimación nacional más reciente de la prevalencia del VIH en embarazadas (que puede derivar de la vigilancia centinela de los centros de atención prenatales y de los ajustes necesarios relacionados con la
cobertura de encuestas en centros de asistencia prenatales) si los modelos de proyección de Spectrum no están disponibles.
Para garantizar que se puedan realizar comparaciones, los datos obtenidos de Spectrum se usarán como el denominador cuando se lleven a cabo los análisis mundiales.
Este indicador permite que los países vigilen la cobertura del suministro de medicamentos antirretrovirales a las embarazadas seropositivas para reducir el riesgo de la transmisión del VIH a los lactantes. Si se desglosa, este indicador muestra un mayor acceso a los regímenes de fármacos antirretrovirales más efectivos para la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH en los países que están ampliando nuevas categorías de regímenes.
Dado que el indicador mide el número de medicamentos antirretrovirales distribuidos y no los consumidos, en muchos casos no es posible determinar la adherencia al régimen. Este indicador no captura el uso de regímenes post-parto apropiados para la madre (reducción de la transmisión y la resistencia viral) ni para el lactante (reducción de la transmisión durante el parto), que deberían acompañar a los regímenes de fármacos antirretrovirales para reducir la transmisión maternoinfantil durante el parto.
Se recomienda a los países que rastreen y notifiquen el porcentaje real (o estimado, si no hay datos reales disponibles) de la distribución de los distintos regímenes, para que el impacto de los fármacos antirretrovirales en la transmisión maternoinfantil pueda ser modelado según la eficacia de cada régimen. Cuando los países carecen de un sistema de recogida y notificación de datos relacionados con el suministro y cobertura de los distintos regímenes de fármacos antirretrovirales para la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH, deberían establecer tal sistema. Los países que disponen de mecanismos para suministrar a las embarazadas seropositivas los fármacos antirretrovirales a nivel comunitario deberían tener un sistema para recoger los datos relacionados.
Proporción de mujeres con edades comprendidas entre los 15 y los 49 años que alguna vez estuvieron casadas o tuvieron pareja, y que experimentaron violencia física o sexual por parte de una pareja íntima de sexo masculino en los últimos 12 meses.
El progreso hacia la reducción de la prevalencia de la violencia contra las mujeres por parte de una pareja íntima (este indicador es un resultado en sí mismo, pero también un indicador aproximado de la desigualdad de género).
El término “pareja íntima” se refiere a la pareja con la que se conviva, estén o no estén casados durante ese tiempo. La violencia podría haberse dado después de la separación.
A nivel mundial, y en particular en el África subsahariana, los altos índices observados de la infección por el VIH entre las mujeres ha situado en el foco de atención el problema de la violencia contra las mujeres. Cada vez se reconoce más que el riesgo que corren las mujeres y las niñas y su vulnerabilidad con respecto a la infección de VIH está marcado por las arraigadas y dominantes desigualdades de género, y en especial por la violencia contra ellas.
Se han llevado a cabo estudios en muchos países que indican que una alta proporción de mujeres han experimentado violencia de una manera u otra en algún punto de sus vidas. Los estudios realizados en Ruanda, Tanzania y Sudáfrica muestran aumentos hasta tres veces mayores en el riesgo de contraer el VIH por parte de las mujeres que han sufrido violencia, comparado con las que no la han experimentado.
http://www.who.int/gender/violence/en/vawinformationbrief.pdf
Número de mujeres de 15 a 49 años de edad que tienen o tuvieron una pareja íntima, que declaran haber experimentado violencia física o sexual por parte de al menos una de esas parejas en los últimos doce meses.
Aclaración sobre el numerador
Dentro del grupo de las mujeres de 15 a 49 años que alguna vez hayan estado casadas o hayan tenido una pareja se incluyen también las mujeres que nunca han estado casadas o han tenido pareja íntima. El término “pareja íntima” se refiere a la pareja con la que se conviva, estén o no estén casados durante ese tiempo. A estas mujeres se les pregunta si han experimentado violencia física o sexual por parte de una pareja íntima masculina en los
últimos doce meses. Para determinar si hubo o no violencia física o sexual, se les pregunta a las mujeres si su pareja hizo algo de lo siguiente:
o Le dio un bofetón o le lanzó algo que la pudo herir.
o La empujó
o La golpeó con el puño o alguna otra cosa que la pudiera lastimar
o La pateó, arrastró o le dio una paliza
o La estranguló o la quemó
o La amenazó con, o usó, una pistola, un cuchillo u otra arma
o La forzó físicamente a tener relaciones sexuales contra su voluntad
o La forzó a hacer algo que a ella le pareció degradante o humillante
o La atemorizó con lo que sería capaz de hacer si ella no accediera a tener
relaciones sexuales con él
Las mujeres que declaran haber experimentado al menos uno de esos incidentes en los últimos 12 meses se recogen en el numerador.
Número total de mujeres de 15 a 49 años de edad encuestadas que tienen o tuvieron una pareja íntima.
Aclaración sobre el denominador
El número total de mujeres encuestadas de 15 a 49 años que tiene o ha tenido una pareja íntima.
Este indicador evalúa el progreso hacia la reducción de la proporción de mujeres que han experimentado recientemente violencia por parte de una pareja íntima, como un resultado sí mismo. Además, el indicador también se podría interpretar como un indicador aproximado sobre la igualdad de género. Un cambio en el nivel de prevalencia de la violencia reciente a lo largo del tiempo indicaría un cambio en el nivel de igualdad de género, que es uno de los factores estructurales que dirige la epidemia del VIH. La igualdad de género tiene una relación clara e inversa con la violencia por parte de la pareja íntima: en los países en los que la VPI es elevada, la igualdad de género, los índices de educación de las mujeres y los derechos y la salud reproductiva de las mujeres son bajos.
El indicador se centra en la VPI reciente, más que en la VPI que pudiera tener lugar en una ocasión, para poder vigilar y evaluar el progreso a lo largo del tiempo. La experiencia de VPI en alguna ocasión mostraría muy pocos cambios a lo largo del tiempo, sin importar cuál es el nivel de programación, dado que el numerador incluiría siempre a las mismas mujeres siempre y cuando estuvieran dentro del marco de edad establecido. Las reducciones
sostenidas de la VPI no son posibles si no se llevan a cabo cambios fundamentales en las desigualdades que hay en las normas de género, en las relaciones de género en el hogar y a nivel comunitario, en los derechos legales y tradicionales de las mujeres, en el acceso a la atención sanitaria, a la educación y a los recursos económicos y sociales; también se deberían realizar cambios en la participación masculina en la salud reproductiva e infantil. Por tanto, los cambios en este indicador de la VPI resultarán en cambios positivos en el estatus y trato de las mujeres en todos los dominios de la sociedad, que a cambio contribuiría de forma directa e indirecta a reducir el riesgo de contracción del VIH.
Incluso tras adherirse a las directrices éticas y de seguridad de la OMS, y de facilitar un entorno propicio para realizar las entrevistas, siempre habrá algunas mujeres que no compartirán esta información. Esto significa que las estimaciones serán más conservadoras que el nivel real de violencia que ha experimentado la población encuestada
La compleja relación entre la violencia contra las mujeres y el VIH ha sido ilustrada conceptualmente en un estudio detallado sobre el estado actual de pruebas y prácticas a la hora de desarrollar e implementar intervenciones y estrategias para tratar la intersección de la violencia contra las mujeres y el VIH. Durante más de una década, investigaciones de todo el mundo han documentado el vínculo innegable entre la violencia contra las mujeres y el VIH. Los estudios han demostrado que hay una asociación entre la violencia contra las mujeres y el VIH, dado que los dos son tanto un factor que contribuye a la infección, como una consecuencia de la infección.27 Esta relación se ve a través de una variedad de mecanismos directos e indirectos.28 Por ejemplo:
o El miedo a la violencia puede frenar a las mujeres a la hora de insistir en el uso del preservativo con una pareja masculina de la que sospechen que puede estar infectado con el VIH;
o El miedo a la VPI puede impedir a las mujeres revelar su estado serológico o buscar tratamiento;29
o La penetración vaginal forzada aumenta el riesgo de transmisión del VIH;
o La violación es una manifestación de la desigualdad de género y puede derivar en la infección por el VIH, aunque esto represente una minoría de los casos
o La violación y otro tipo de abuso sexual y físico pueden derivar en malestar emocional que se manifiesta en comportamientos sexuales arriesgados, con el resultado de que la persona se infecta por el VIH.
Más información
o Invirtiendo en igualdad de género: poniendo fin a la violencia contra las mujeres y las niñas. Informe de UNIFEM , Oct. 2010: OMS (2010).
o Tratar el tema de la violencia contra las mujeres y el VIH/sida: ¿Qué funciona? Ginebra, OMS.
o Dunkle KL, Head S, Garcia Moreno C. Estrategias de intervención actuales en la intersección entre la violencia de género y el VIH: un estudio sistemático de los materiales publicados y revisados por pares que describen evaluaciones de intervenciones dirigidas a los temas relacionados con el género, la violencia y el VIH. Ginebra, OMS, 2009
o Programa sobre Salud Internacional y Derechos Humanos en la Escuela de Harvard sobre Salud Pública (2009). Violencia por causa de género y VIH, borrador de informe final.
o Maman, Suzanne, Jacquelyn Campbell, Michael D. Sweat, Andrea C. Gielen. (2000) Las intersecciones del VIH y la violencia: direcciones para la investigación y las intervenciones futuras. Social Science & Medicine 50 459-478.
**Invirtiendo en igualdad de género: poniendo fin a la violencia contra las mujeres y las niñas. Informe de
UNIFEM , Oct. 2010.
**OMS (2010). Tratar el tema de la violencia contra las mujeres y el VIH/sida: ¿Qué funciona? Ginebra,
OMS.
**Dunkle KL, Head S, Garcia Moreno C. Current intervention strategies at the intersection of gender-based violence and HIV: A systematic review of the peer-reviewed literature describing evaluations of interventions addressing the interface between gender, violence and HIV. Ginebra, OMS, 2009 (en la publicación: Programa sobre Salud Internacional y Derechos Humanos en la Escuela de Harvard sobre Salud Pública (2009). Violencia por causa de género y VIH, borrador de informe final.
**Maman, Suzanne, Jacquelyn Campbell, Michael D. Sweat, Andrea C. Gielen. (2000) Las intersecciones del VIH y la violencia: direcciones para la investigación y las intervenciones futuras. Social Science & Medicine. 50 459-478.
**Programa sobre Salud Internacional y Derechos Humanos en la Escuela de Harvard sobre Salud Pública (2009). Violencia por causa de género y VIH, borrador de informe final.
Porcentaje de usuarios de drogas inyectables que declara haber usado un equipo de inyección estéril la última vez que se inyectó
Los progresos realizados en la prevención de la transmisión del VIH relacionada con el uso de drogas inyectables.
En el caso de los usuarios de drogas inyectables, resulta esencial que haya mayor seguridad en las prácticas de inyección y sexuales, incluso en países con predominio de otros modos de transmisión del VIH, por las siguientes razones: (i) el riesgo de transmisión del VIH por el uso de equipo de inyección contaminado es sumamente alto, y (ii) los usuarios de drogas inyectables pueden propagar la infección del VIH (p. ej., por transmisión sexual) a la
población general.
Nota: los países con una epidemia generalizada pueden también tener una sub-epidemia concentrada entre los usuarios de drogas inyectables. En tal caso, sería útil calcular e informar sobre este indicador en relación con estas poblaciones.
Número de usuarios de drogas inyectables que declara haber usado un equipo de inyección estéril la última vez que se inyectó drogas.
Número de usuarios de drogas inyectables que declara haberse inyectado droga durante el último mes.
Encuestar a usuarios de drogas inyectables puede ser difícil. Por esa razón, los datos obtenidos podrían no basarse en una muestra nacional representativa de la población de usuarios de drogas inyectables entrevistada. Si preocupa que los datos no se basen en una muestra representativa, dicha preocupación debe reflejarse en la interpretación de los datos de la encuesta. Cuando las fuentes de datos difieran, debe emplearse la mejor estimación disponible. La información sobre el tamaño de la muestra, la calidad y fiabilidad de los datos y cualquier otro problema relacionado deben incluirse en el informe que se presente con este indicador.
El alcance de la transmisión del VIH relacionada con el consumo de drogas inyectables en un país depende de cuatro factores: (i) la magnitud, fase y tendencia de la propagación de la epidemia nacional de sida; (ii) la magnitud del consumo de drogas inyectables; (iii) el grado en que los usuarios de drogas inyectables utilizan equipo de inyección contaminado; y (iv) las tendencias de promiscuidad sexual y uso del preservativo entre los usuarios de drogas
inyectables y entre estos últimos y la población general. Este indicador brinda información sobre el tercer factor.
Para maximizar la utilidad de estos datos, se recomienda que la muestra utilizada para el cálculo de este indicador se use para el cálculo de los demás indicadores relacionados con estas poblaciones.
Porcentaje de usuarios de drogas inyectables que se sometió a una prueba del VIH en los últimos 12 meses y conoce los resultados
Los progresos realizados en la puesta en práctica del asesoramiento y las pruebas del VIH a usuarios de drogas inyectables.
Es importante que las personas conozcan su estado serológico con respecto al VIH tanto para protegerse a sí mismas como para evitar infectar a los demás. El conocimiento del propio estado serológico también es un factor fundamental en la decisión de buscar tratamiento.
Nota: los países con epidemia generalizada también podrían tener una sub-epidemia concentrada en una o más poblaciones clave de mayor riesgo. En tal caso, sería útil calcular e informar sobre este indicador en relación con estas poblaciones.
Número de encuestados usuarios de drogas inyectables que se ha sometido a una prueba del VIH durante los últimos 12 meses y que conoce los resultados.
Número de usuarios de drogas inyectables incluidos en la muestra.
El acceso a los usuarios de drogas inyectables y/o la realización de encuestas entre ellos pueden resultar difíciles. Por consiguiente, los datos obtenidos podrían no basarse en una muestra nacional representativa de los usuarios de drogas inyectables. Si preocupa que los datos no se basen en una muestra representativa, esa preocupación deberá reflejarse en la interpretación de los datos de la encuesta. Cuando haya fuentes de datos diversas, debe emplearse la mejor estimación disponible. La información sobre el tamaño de la muestra, la calidad y fiabilidad de los datos y cualquier otro problema relacionado deben incluirse en el informe que se presente con este indicador.
Las labores de seguimiento de los usuarios de drogas inyectables para medir los progresos realizados, pueden ser una tarea difícil dado que este grupo está en constante movimiento y es difícil de llegar al mismo, pues muchos grupos son poblaciones escondidas. Así, la información sobre la naturaleza de la muestra entrevistada debería figurar en el informe descriptivo para facilitar la interpretación y el análisis del mismo en el futuro.
Para maximizar la utilidad de estos datos, se recomienda que la muestra utilizada para el cálculo de este indicador se use para el cálculo de los demás indicadores relacionados con estas poblaciones.
Número de jeringas que distribuyen los programas de agujas y jeringas por usuario de drogas inyectables por año
Los avances hacia la mejora de la cobertura de un servicio indispensable de prevención del VIH para los usuarios de drogas inyectables.
El consumo de drogas inyectables es la principal vía de transmisión para alrededor del 10% de las infecciones por VIH en todo el mundo, y del 30% de las infecciones fuera del África sub-sahariana. Prevenir la transmisión del VIH por el uso de drogas inyectables es uno de los retos clave en la reducción de la carga del VIH.
Los programas de agujas y jeringas son una de las nueve intervenciones que figuran en el paquete integral elaborado por ONUSIDA, la OMS y UNODC para la prevención, tratamiento, cuidado y atención relacionados con el VIH dirigidos a los usuarios de drogas inyectables.
Los programas de agujas y jeringas tienen el mayor impacto en la prevención del VIH entre los usuarios de drogas inyectables, y no son pocas las pruebas científicas que apoyan su eficacia a la hora de prevenir la expansión del VIH. Véase:
http://www.who.int/hiv/topics/idu/needles/en/index.html.
Número de jeringas distribuidas en los últimos doce meses por los programas de agujas y jeringas.
Número de usuarios de drogas inyectables en el país.
Se han notificado algunas dificultades relacionadas con la manera de contar el número de
jeringas y agujas. Algunas de las jeringas más usadas consisten en unidades de jeringa y aguja
de 1 o 2 ml, mientras que hay otras jeringas a las que se les pueden poner agujas adicionales.
En la mayoría de los casos, únicamente estarán disponibles los datos relacionados con el número de jeringas distribuidas por programas de agujas y jeringas, pero no aparecerán los datos relacionados con las ventas de las jeringas en farmacias.
Estimar el número de UDI a nivel nacional tampoco es una tarea fácil. Hay muchas definiciones diferentes para los usuarios de drogas inyectables en los materiales publicados, y hay diversos rangos de estimaciones. El grupo de referencia de la ONU sobre el VIH y el uso de drogas inyectables examina los materiales publicados disponibles para producir estimaciones del número de usuarios de drogas inyectables. Dichas estimaciones pueden emplearse si no hay otra estimación del número de usuarios de drogas inyectables.
Los países pueden vigilar este indicador tomando como referencia los niveles de cobertura:
• Bajo: <100 jeringas por UDI por año.
• Medio: >100–<200 jeringas por UDI por año.
• Alto: >200 jeringas por UDI por año.
Estos niveles se basan en estudios realizados en países desarrollados, donde se investigan los niveles de distribución de las jeringas y el impacto en la transmisión del VIH. Nótese que es probable que los niveles necesarios para la prevención de la hepatitis C sean mucho mayores que los que figuran en el presente apartado.
Se puede obtener una descripción detallada de este indicador en la guía técnica de la OMS,UNODC y ONUSIDA para que los países fijen sus objetivos de acceso universal a la prevención, tratamiento y atención relacionados con el VIH de los usuarios de drogas inyectables (2009): http://www.who.int/hiv/pub/idu/targetsetting/en/index.html
Si desea obtener más información, consulte las siguientes referencias:
o OMS (2004). Efectividad de los programas de agujas y jeringas estériles en la reducción del VIH/sida entre los UDI: http://www.who.int/hiv/pub/idu/e4aneedle/ en/index.html
o UNODC. Programa de evaluación a nivel mundial sobre el abuso de drogas. Estimaciones de la prevalencia: métodos indirectos para estimar el alcance del problema de las drogas. Viena, UNODC, 2003.41
o Hickman M et al. Estimaciones de la prevalencia del consumo problemático de drogas: una revisión de los métodos y su aplicación. Boletín de la ONU sobre los narcóticos, 2002, 54:15–32.42
o Departamento estadounidense de servicios sanitarios y humanos, Centro para el control de las Enfermedades, Equipo de vigilancia del PMS. Estrategias de muestreo y herramientas de diseño para las poblaciones en mayor riesgo. HSS-CDC, 2009.43 Disponible en: http://www.igh.org/surveillance
o http://www.idurefgroup.unsw.edu.au/IDURGWeb.nsf/page/publications (aquí puede obtener más detalles sobre el Grupo de Referencia, y puede acceder a las estimaciones notificadas a nivel nacional e internacional del consumo de drogas inyectables y del VIH entre los usuarios de drogas inyectables).
o http://www.unaids.org/en/media/unaids/contentassets/documents/epidemiolo... 1/2011_Estimating_Populations_en.pdf (las directrices de 2010 del grupo de trabajo de la OMS/ONUSIDA sobre el seguimiento a nivel mundial del VIH/sida y las ITS para estimar el tamaño de las poblaciones con mayor riesgo de contraer el VIH).
o Grupo de trabajo de la OMS/ONUSIDA sobre el seguimiento a nivel mundial del VIH/sida y las ITS (2011). Directrices para realizar un seguimiento de las poblaciones con mayor riesgo de contraer el VIH. Vea
http://www.unaids.org/en/media/unaids/contentassets/documents/epidemiolo... 1/20110518_Surveillance_among_most_at_risk.pdf
Porcentaje de usuarios de drogas inyectables que vive con el VIH
Los progresos realizados en la reducción de la prevalencia del VIH entre los usuarios de drogas inyectables.
Los usuarios de drogas inyectables suelen tener la mayor prevalencia del VIH en países tanto con epidemias generalizadas como concentradas. En muchos casos, la prevalencia entre estas poblaciones duplica a la de la población en general. La reducción de la prevalencia entre los jóvenes usuarios de drogas es una medida crucial de la respuesta nacional al VIH.
Los países con epidemias generalizadas también pueden tener una sub-epidemia concentrada en los usuarios de drogas inyectables. En tal caso, sería útil calcular e informar sobre este indicador en relación con estas poblaciones.
Número de usuarios de drogas inyectables cuyo resultado de la prueba del VIH fue positivo.
Número de usuarios de drogas inyectables que se sometió a la prueba del VIH.
En teoría, la mejor forma de evaluar los progresos realizados para reducir la incidencia de las nuevas infecciones es vigilar los cambios de incidencia en el transcurso del tiempo. Sin embargo, en la práctica, son los datos de prevalencia, más que los de incidencia, los que están disponibles.
Al analizar los datos de prevalencia de los usuarios de drogas inyectables para la evaluación del impacto del programa de prevención, sería deseable no limitarse al análisis de los jóvenes sino informar sobre aquellas personas con nuevos comportamientos que les hacen correr riesgo de infectarse (p. ej., restringir el análisis a las personas que han empezado a consumir drogas inyectables hace menos de un año). Este tipo de análisis restringido tendrá también la ventaja de no verse afectado por el efecto de la terapia antirretroviral en la creciente
supervivencia y, por lo tanto, en la creciente prevalencia.
Si hay estimaciones de la prevalencia desglosadas según el tiempo que lleve consumiendo una persona drogas inyectables (más de un año o menos de un año), se recomienda encarecidamente a los países que notifiquen tal desglose en su informe nacional sobre los progresos realizados, y que utilicen el apartado de comentarios de la herramienta de notificación para presentar las estimaciones desglosadas de este indicador.
Debido a las dificultades que plantea el acceso a los usuarios de drogas inyectables, es probable que los sesgos en los datos de serovigilancia sean mucho más significativos que los datos de una población más generalizada, como las mujeres que acuden a dispensarios de atención prenatal. Si existen dudas acerca de los datos, estas dudas deberán reflejarse en la interpretación.
Para la interpretación de este indicador resulta esencial una comprensión de cómo se relaciona la población de la muestra con cualquier población mayor que presente comportamientos de riesgo similares. El periodo durante el cual las personas han pertenecido a una población más expuesta se relaciona más estrechamente que la edad con el riesgo de contraer el VIH. Por tanto, es aconsejable no limitar el análisis a los jóvenes, sino también
informar sobre otros grupos de edad.
Las tendencias en la prevalencia del VIH en los usuarios de drogas inyectables de la capital son una indicación útil del desempeño del programa de prevención del VIH en esa ciudad. Sin embargo, no serán representativas de la situación del país en su totalidad.
La adición de nuevos centros centinela aumentará la representatividad de las muestras y, por lo tanto, producirá una estimación puntual más sólida de la prevalencia del VIH. Sin embargo, la incorporación de nuevos centros centinela reduce la posibilidad de comparación entre valores. Por esto, al momento de realizar los análisis de tendencias, es importante excluir los nuevos centros del cálculo de este indicador.
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